Directivos con obsolescencia programada

Existe una tendencia en la que los ciclos de vida de los directivos en las empresas se acortan cada vez más independientemente de su éxito al frente de las mismas.

La causa más inmediata para esto es la creencia de que existe un plazo óptimo para permanecer en una misma empresa y todo lo que sea alargar ese plazo es estancarse. Una mezcla entre obsolescencia programada y profecía autocumplida que dependiendo del autor que consultes tiene un plazo que puede variar entre los 8 y los 2 años. Creo que es ridículo aplicar este tipo de fórmulas a todas las situaciones. Habrá posiciones que se agoten en sólo unos meses y otras en las que podrías estar toda la vida aprendiendo.

Otra explicación, con un enfoque más coyuntural, es que durante estos últimos años muchos directivos han tomado medidas impopulares y, llegado un determinado nivel de desgaste de la relación con el resto de empleados, es más económico reemplazar al directivo que al resto de la plantilla.

La explicación menos amable (que en realidad no es mía, la tomo prestada de un amigo) es que hay mucho mediocre suelto por el mundo que sobresale en el proceso de selección pero, una vez en el puesto, tiene que salir corriendo antes de que se note mucho que no tiene ni idea de lo que hace. Creo que este caso existe, pero tengo la esperanza de que sea algo minoritario, sin la entidad suficiente para alterar las estadísticas.

En el otro extremo, existen excepciones en las que los directivos de una compañía permanecen largo tiempo en sus puestos. Esto asegura estabilidad y unidad de mando en las empresas, normalmente se toman decisiones con un mayor conocimiento de la industria y existe una fuerte correlación entre los directivos longevos y su éxito en las empresas.

Sin embargo, la permanencia en un puesto por periodos prolongados también crea dificultades: los planes de carrera de otros grandes profesionales quedan bloqueados y existe el riesgo de que terminen en la competencia al no poder seguir avanzando en la empresa en la que están.

¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Se harán cada vez más cortos los ciclos de los directivos en las compañías? ¿Hasta cuándo? o ¿Estamos ante un efecto pendular y poco a poco veremos directivos más longevos en las empresas?

Es difícil saberlo con certeza. 2013 fue el primer año en el que la antigüedad media de los CEO’s del Fortune 500 subió desde 2002. Quizás estemos en la misma senda y dentro de poco veamos esa misma tendencia en el mercado español.